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Una semana consagrada al aniversario de la
agresión Americano-atlantista.
El pueblo Libio conmemoraba el 15 de abril
pasado, el vigésimo cuarto aniversario de la
agresión Americano-atlantista. Fue una ocasión
para ciertas personas de depositar coronas de
flores a los pies del mausoleo de los mártires
de la agresión y la tumba del Mujahid Mohammed
Hamid Abdessalam Aboumaniar Gaddafi.
En la ciudad de Trípoli, un minuto de silencio
fue observado seguida de la oración por las
víctimas de este atroz acto.
Entre los lugares bombardeados por los
estadounidenses y sus aliados, la Plaza de la
Paz-hadiqat Assalam- situado en el alma de las
viviendas en Trípoli, donde los agresores habían
sacudido en 1986, los miembros de los comités
populares, estudiantes y alumnos llegaron
numerosos para depositar coronas de flores en el
mausoleo de los mártires.
El hermano Múammar Al-Gaddafi tomó parte en las
manifestaciones.
El hermano-líder tomó parte junto las masas
populares en la región de Sírte en los actos
conmemorativos del asalto fallido de la alianza
norte-atlantista. Esta ocasión fue marcada por
la presencia masiva de muchas otras
delegaciones; la delegación de parlamentarios
indonesios encabezada por su vicepresidente del
Parlamento el Honorable, Mohamed Anís Mati, la
delegación jabónese acompañada por el
vicepresidente del Senado de Gabón, Leonard
Jambi, la deputada Malí Nima, una consejera del
Presidente de Liberia Veissu Medina, la
delegación de la organización América y África y
muchos partidarios del líder de la revolución
viniendo de Venezuela.
Las masas populares a lo largo de estos eventos
en el gran complejo Uagadugú en Sírte mostraron
su valiente voluntad de oponerse de nuevo contra
una conspiración atlantista. “Celebramos con
orgullo y honor el 24º aniversario de la
valiente resistencia del pueblo libio en su
resistencia en frente de la historia que ha
derrotado a los yanquis et sus aliados contra la
Gran Jamahiriya en 1986, un asalto que fue una
flagrante violación de los derechos humanos, de
la soberanía de los Estados y de los pueblos y
de los principios del derecho internacional
(...) Los agresores vieron cambiar sus sueños,
después que el ex-presidente de EE.UU. Ronald
Reagan ordenó a sus fuerzas armadas para llevar
a cabo actos terroristas en los territorios
Libios con el fin de eliminar al líder de la
Revolución y su familia, derramando miles de
toneladas de bombas en su casa... Era sin contar
sobre la voluntad y la determinación del líder y
del pueblo libio, fuerte y valiente. El asalto
fue derrotado...” se oía en sustancia, en el
discurso que precedió el del líder.
El pueblo libio en general, no olvide nunca este
atroz crimen contra su hijo e hijas bajo el
reinado de Ronald Reagan. Él no se olvidará la
sangre de sus mártires, que murieron
inocentemente en los bombardeos sin
fundamento....
Al momento que Libia fortalece sus relaciones de
cooperación, en el marco del respeto total de su
soberanía sobre su territorio, y fortalece sus
relaciones fructíferas de cooperación en dominio
el desarrollo científico, económico y agrícola,
no se puede olvidar crímenes atroces perpetrados
por el presidente Ronald Reagan durante su
reinado. Y el pueblo libio demanda disculpa
oficial de EE.UU., una indemnización justa y
equitativa de sus actos. |