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Sus
ojos celestes son lo primero que saltan a la
vista, pero Fernando Vladimiro Moya Quiroga
López asegura que esa condición física no es un
impedimento para ser candidato a la Prefectura
de La Paz por un partido de raíces indígenas,
como es el Movimiento Indígena Pachakuti (MIP).
Su principal meta es consolidar la democracia
directa, es decir, dar autoridad a las
comunidades originarias.
Entre sus propuestas destaca la construcción de
25 mercados campesinos y declarar a la ciudad de
El Alto “puerto seco”.
— ¿Por qué decidió postularse?
— Primero, me liga una amistad de 22 años con el
hermano Felipe Quispe Huanca. Segundo, creo que
éste es un momento histórico que está viviendo
el país, es el tiempo de las mayorías, de los
discriminados, de los menospreciados, de los
marginados de siempre, de las clases medias
empobrecidas, de los aymaras. Queremos que los
productores de papa, quinua, cebada, de granos
andinos, de café, de camélidos, entren
directamente al mercado de exportación, sin
intermediarios, que son los que se llevan las
ganancias.
Para esto planteamos la reactivación, la
dinamización de la economía productiva comunal,
para avanzar en la construcción del poder
comunal. Planteamos desde la Prefectura crear un
directorio paritario, del que participen los
productores. Entonces se va a poder hacer un
control social.
— Si bien el Prefecto será elegido por voto y la
Constitución dicta su dependencia del Presidente
de la República, ¿cómo romper el vínculo?
— Primero, estas elecciones son inéditas. A
partir de estas elecciones se está rompiendo el
cordón umbilical con el Gobierno central; la
Presidencia de la República antes designaba a
dedo a los prefectos y por eso la Prefectura era
un apéndice de la Presidencia y respondía a
determinados intereses. Al romperse este cordón
umbilical, desde la visión del Movimiento
Indígena Pachakuti, el Prefecto será elegido por
el voto popular y a partir de ahí nosotros nos
debemos a las organizaciones populares, a los
ciudadanos del departamento, por eso es que
planteamos dar participación paritaria a las
organizaciones de productores en el control,
programación del presupuesto, tanto en inversión
como de gasto.
— La estructura no cambia, va a seguir habiendo
un consejo departamental elegido por los
concejos municipales.
— Una de las rupturas que nosotros vamos a hacer
es que los consejeros sean elegidos desde las
marcas, desde los ayllus, actualmente son
elegidos desde los municipios.
— Las leyes amparan a los concejos municipales a
elegir a los consejeros departamentales.
— Desde la Prefectura del departamento vamos a
plantear que los consejeros departamentales
salgan desde las marcas, desde los ayllus; es
decir, desde las subcentrales, centrales
agrarias y las provincias. Para eso tenemos que
hacer algunas modificaciones a la Ley de
Participación Popular.
— Hasta que el Congreso haga eso...
— Efectivamente, nosotros queremos entonces
entrar a un proceso de autonomías, queremos
acelerar la descentralización rápidamente a
nivel de las provincias, pero no de la provincia
hacia abajo, sino queremos que se invierta desde
las marcas, ayllus centrales, subcentrales hasta
la provincia. Actualmente es al revés. Por
ejemplo, los productores de las comunidades no
tienen acceso al control de los municipios, son
los partidos políticos que todavía están
centralizando y manejando los recursos de la
Participación Popular, por eso hablamos de dos
conceptos importantes, reactivar la economía
productiva comunal y la construcción del poder
comunal.
— ¿El Gobierno departamental no tiene tuición
sobre lo que hagan los municipios?
— Yo creo que todo depende del Prefecto que
llegue.
— Los municipios están descentralizados, la ley
es clara, no podría tener injerencia la
Prefectura.
— Nosotros creemos que va a haber un periodo de
transición porque, llegando a la Prefectura del
departamento, este cambio no lo vamos a hacer en
60 días. En ese proceso de transición, desde la
visión del MIP, vamos a plantear que la
democracia salga desde las comunidades. ¿Y qué
estamos planteando? Democracia directa, desde
las marcas y ayllus hacia las provincias. Hay
comunidades donde tienen autoridades
originarias, que son los jilacatas, los
sindicatos agrarios, centrales, subcentrales. Lo
que tenemos que hacer es darles poder a ellos.
Lo que ha hecho la Participación Popular es
entregar recursos económicos y dar mayor poder
al municipio, especialmente de las capitales de
provincia; mientras que las comunidades de base,
las subcentrales, centrales agrarias, donde
están los jilacatas, los mallkus o están los
secretarios generales de los sindicatos, tienen
hasta un cierto nivel. El recurso llega a nivel
de las provincias, nosotros queremos invertir.
Nosotros creemos que desde la Prefectura podemos
introducir e innovar cambios fundamentales bajo
un concepto de avanzar hacia la democracia
directa, rescatando lo auténtico de la
democracia andina y conjugarla con la democracia
obrero-popular. En las comunidades la democracia
es directa, se eligen autoridades en una
asamblea abierta, por unanimidad.
—Mientras los consejeros departamentales no sean
elegidos en las comunidades, ¿cómo se garantiza
esa democracia a directa?
—Nosotros quisiéramos avanzar mientras se da la
democracia directa, queremos que los consejeros
departamentales sean elegidos por voto y no por
el Concejo Municipal
—¿Cómo elegir por voto si la ley no lo prevé?
—Rápidamente tenemos que introducir algunos
cambios en la Ley Electoral para que los
consejeros departamentales sean elegidos por la
gente, y para eso vamos a tener nuestra
presencia, nuestra bancada en el Parlamento. Se
tienen que hacer estos cambios porque nos están
eligiendo a los prefectos por voto popular, y
para eso vamos a recurrir a las modificaciones
jurídicas que sean necesarias, para que los
consejeros departamentales sean elegidos por
voto.
—Don Felipe Quispe decía que si no llegan al
poder lo van a tomar por las armas, ¿comparte
ese criterio?
—Hay dos caminos para tomar el poder, uno por la
vía democrática —y es una muestra clara la
presencia del hermano Felipe Quispe, candidato a
la Presidencia de la República— y otra es por el
camino de la insurrección. Nosotros estamos
apostando por el camino de esta democracia, por
eso es muy importante pasar de la democracia
representativa liberal hacia una democracia
directa.
—Si no lo logran por la vía democrática, ¿van a
optar por la insurrección?
—No, nosotros creemos que todavía hay muchos
caminos que podemos agotar. Creemos que si no
salimos elegidos, tanto el hermano Felipe como
mi persona nos reinsertamos y bajamos a las
bases. ¿Y qué es bajar a las bases? Es volver a
las marcas, ayllus, comunidades populares. Por
eso creemos que es importante dar el voto
castigo.
Estamos planteando que desde la Prefectura nos
constituyamos en parte civil del juicio de
responsabilidades a Gonzalo Sánchez de Lozada y
pedir su extradición porque los hechos que se
produjeron en 2003 se produjeron en el
departamento de La Paz.
—Qué le hace suponer que podría llegar a ser el
Prefecto?
—Estamos conscientes de que hay candidaturas
prebendales que están pagando dinero; por
ejemplo, la candidatura de Tuto Quiroga, de José
Luis Paredes. Son candidaturas prebendales, de
lismosna, él (Paredes) está ofertando 50
bolivianos del llamado Bono Esperanza; eso es
limosna prebendal.
Nosotros hablamos de reactivar la economía
comunal y dar el poder político a la población.
Queremos también decir que las organizaciones
populares tienen que tomar concienca, éste es el
momento de dar el voto castigo, (los electores)
tienen que distinguir entre los proyectos que
están planteando para estas elecciones.
La Frase
El MIP está
recurriendo a las visitas a pie y lo estamos
haciendo primero con los candidatos uninominales
del departamento de La Paz.
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A la prefectura |
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El
candidato
Nació el 10
de febrero de 1952 en la
ciudad de La Paz.
Casado, tiene dos hijos |
Carrera
profesional
Sociólogo;
fue Director de
Planificación y Proyectos de
la Prefectura de La Paz y
asesor de la CSUTCB. |
Carrera
política
Fue
militante de Conciencia de
Patria (Condepa)
También militó en el
Movimiento Patria Profunda (MPP),
de Julio Mantilla. |
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De ida y vuelta
— ¿Dónde vive?
En Los Pinos, bloque 45
— ¿Conoce cuál es el presupuesto del
departamento?
— No tenemos en este momento porque no nos han
querido dar, pese a que hemos pedido para
elaborar el plan de desarrollo departamental.
— ¿Cuántos habitantes tiene el departamento?
— Alrededor de 1.800.000 habitantes el
departamento, y El Alto unos 600.000.
— ¿Tiene empleada doméstica?
—No, y eso lo podemos verificar cuando vayamos a
mi casa.
— ¿Quién le hace la comida, le lava la ropa?
— Vivo sólo con mi señora.
Fuente:
Centro Cultural Casa Verde
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