|
El
Presidente ruso Vladimir Putine llegó ayer por
la noche a Trípoli en el marco de una visita
oficial en la Gran Jamahiría en respuesta a la
invitación del hermano-camarada, el coronel
Múammar Al Gaddafi, líder internacional de la
revolución.
Esta visita interviene prontamente después de la
celebración en la Gran Jamahiría del 22º
aniversario del fiasco americano de 1986 dónde
en la cobardía, las fuerzas imperialistas
americanas respaldadas por sus aliados
occidentales en la OTAN, bombardeaban las
ciudades de Trípoli y Bengasi matando a
numerosos civiles inocentes.
El líder de la revolución no vaciló de acoger a
su huésped delante de esta residencia, que
ilustra la crueldad americana y da prueba del
fracaso de la tentativa de su asesinato y su
familia en ese período.
Es necesario a pesar de todo recordar que el
Presidente ruso Vladimir Putine que efectúa la
primera visita de este tipo para un presidente
ruso desde 1985, se acompaña también de una
fuerte delegación que incluye a Alexeï Koudrine,
asistente primer Ministro y Ministro ruso de
Hacienda, y Anatoli Issaïkine, PDG de una
importante empresa en Rusia.
Hay que tener en cuenta que Libia fue un
importante socio de la antigua URSS y que las
relaciones entre los dos países se enfriaron
después del estallido del bloque soviético.
El comité de redacción. |