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Articulo enviado por Dr. Hernán
Sandoval
Lunes 05/07/2010 - Entre cuatro
paredes se reunían los presidentes de Bolivia,
Ecuador y Venezuela y otros pequeños países
alineados con el proyecto liderado por Hugo
Chávez. Afuera, en la calle y frente a un cerco
policial, varios dirigentes de distintas
nacionalidades indígenas del Ecuador pugnaban
con las fuerzas del orden por entregar un
documento al presidente Evo Morales. La orden
policial se cumplía y hasta hubo una pequeña
carga de caballería de las fuerzas del orden
contra los manifestantes que rompieron el cerco.
Todo un contrasentido, puesto
que a la “cita” podían entrar los coincidentes
con la visión oficialista.
En la agenda se discutía
supuestamente el Tratado de Comercio de los
pueblos. Afuera, aguantando el gas, los
dirigentes de dos organizaciones históricas como
la Conaie y Ecuarunari, que ahora deberán
comparecer a la Fiscalía a enfrentar acusaciones
de sabotaje y terrorismo. Mientras el discurso
oficial proclama el socialismo del siglo XXI, la
dirigencia indígena es apartada del debate. La
fecha coincidía con la conmemoración de los 20
años del levantamiento indígena ocurrido en el
período de Rodrigo Borja, cuando las
nacionalidades indígenas lograron unificarse y
promover una lucha conjunta.
Agua ha corrido bajo el puente y
desde entonces las organizaciones perviven con
ciertas dificultades. Su brazo político ha
alcanzado varias dignidades de elección popular,
Pachakutik ha tenido voz y voto en el Parlamento
y varios indígenas han ocupado carteras de
Estado.
Mientras a los indios
ecuatorianos en su tierra soberana se les
impedía pasar, adentro la voz estentórea del
comandante bolivariano les daba un tirón de
orejas y criticaba sonriente la cita del
presidente Correa con Hillary Clinton. Hay que
ser soberanos pero también parecerlo. |