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Nosotros, los abajo suscritos, ciudadanos
brasileños y latinoamericanos, estamos acompañando con
particular interés el proceso de cambios que se viene
desarrollando en América Latina, y particularmente en
Venezuela.
Vimos con atención, las consultas populares realizadas, los
plebiscitos y el grado de participación política del pueblo
de Venezuela.
Acompañamos atentamente, los esfuerzos de su gobierno y de
todas las fuerzas populares, para la construcción de una
economía más solidaria, con mayor distribución de renta, y
que garantiza trabajo, tierra, vivienda, educación y salud
para todo el pueblo.
Saludamos sus esfuerzos personales, y del proceso
bolivariano, para construir una mayor integración económica,
política y cultural en nuestro continente, que esté de
hecho, subordinada a los intereses del pueblo. Vimos con
cariño los esfuerzos para eliminar el analfabetismo, las
enfermedades crónicas, la creación del Banco del Sur, la
Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM), el Instituto
Latinoamericano de Agroecología "Paulo Freire" (IALA), e
innumerables esfuerzos que representa el ALBA en la
práctica.
Sabemos que los poderosos del Imperio Estadounidense
-gobierno Bush y empresas transnacionales- y sus aliados,
los grandes capitalistas y oligarquías de nuestros países,
ven con preocupación esos cambios, que representan pérdida
de sus privilegios, y el fin de la explotación, de la
subordinación y de la dependencia.
Ellos no tienen escrúpulos en utilizar todas las armas a su
alcance. ¿Cuántos asesinatos de presidentes latinoamericanos
legítimamente elegidos fueron cometidos con asesoría de la
CIA? ¿Cuántos intentos de asesinato continúan hasta hoy, de
otros dirigentes? ¿Cuántos golpes de Estado? ¿Inclusive el
realizado en abril de 2002, contra su gobierno? ¿Cuántos
fraudes electorales realizados, como en México
recientemente? ¿Cuántas intervenciones militares, como las
tropas extranjeras que todavía ocupan territorio de Haití?
Vimos la reciente denuncia del Foro internacional de
periodistas sobre un verdadero terrorismo mediático, que
ellos nos imponen con su monopolio de las comunicaciones,
contra todos los que osan luchar. ¡Sean gobiernos, personas
o movimientos sociales! Secuestraron la verdad y los hechos.
Vimos como osaron inclusive crear conflictos armados entre
países, para congestionar el escenario político y vender más
armas, como intentaron con el conflicto de Colombia y
Ecuador. Y boicoteando en todo momento un necesario proceso
de paz en Colombia. Frente a todo esto, queremos manifestar
nuestra indignación y también enviar nuestra solidaridad y
un abrazo fraternal, para decirle que estamos por los
cambios sociales. Estamos con el proceso bolivariano.
Estamos por la construcción del ALBA, como forma de
integración de
nuestros pueblos.
Y esperamos también que el Congreso brasileño apruebe
inmediatamente la entrada de Venezuela en el MERCOSUR, y que
se implemente todo tipo de integración latinoamericana,
entre nuestros pueblos, nuestros gobiernos, nuestras
culturas y nuestros países.
Atentamente.
José Gil de Almeida, director del periódico Água Verde de
Curitiba y Frontera Libre (Foz do Iguazu) – Brasil Marcelo
Tavares, coordenador municipal do Movimento Marcha Verde do
Paraná – Brasil Carla Regina, diretora do Movimento Água
Verde Ecologia - Curitiba - Brasil |